Tratamientos de Osteopatía - Fisioterapia Fermín Bañuelos Andrío
62
single,single-portfolio_page,postid-62,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,vss_responsive_adv,qode-theme-ver-10.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive

 

Osteopatía

 

"osteopatia"

Fisioterapeuta manipulando a un paciente mediante terapia manual de osteopatía.

La Osteopatía es la ciencia y el arte de diagnosticar y de tratar las disfunciones de movilidad de los tejidos del cuerpo humano, cuya máxima reside en la visión conjunta del cuerpo humano, entendiendo este como una unidad, y no como una agrupación independiente de órganos y estructuras.

 

Partiendo de esta premisa, los tratamientos osteopáticos se encaminan al alivio de la dolencia a través de la recuperación del equilibrio orgánico general, más que el alivio analítico del foco del dolor. Se sitúa, pues, en el contexto de la prevención y de la conservación de la salud. Basada en la anatomía y la fisiología del cuerpo.

 

Las patologías musculoesqueléticas más frecuentes tratadas por la Osteopatía

  • Afectaciones osteomusculares habituales.
  • Artritis.
  • Cervicalgias.
  • Dolores de hombro (omalgias).
  • Dorsalgias.
  • Esguinces cervicales y de tobillo.
  • Lumbalgias.
  • Tendinitis.

 

Técnicas aplicadas en la Osteopatía

  1.  Osteopatía Sacro-Craneal: es una técnica que favorece la movilidad del líquido cefaloraquídeo. Determinados problemas de tipo estructural pueden provocar una incorrecta colocación postural, llegando a afectar diversos nervios del craneo y otros tejidos.
  2. Osteopatía Visceral: esta técnica se interesa por los órganos como el hígado, el riñón, el estomago, etc. Se busca favorecer la movilidad y funcionalidad de las vísceras, que ha podido verse truncada por adherencias.
  3. Técnicas Funcionales: en este caso tenemos un amplia gama de técnicas para manipular los tejidos blandos con el objetivo de favorecer el tono y el movimiento de las articulaciones.
  4. TEM: la técnica de energía muscular explota la función neurológica y la fuerza del paciente, con el fin de restaurar la simetría del movimiento de una articulación.
  5. Thrust: las técnicas de alta velocidad y baja amplitud son las más conocidas. Consiste en llevar la articulación cerca de su límite e imprimir un movimiento muy pequeño, permitiendo que la articulación llegue a crujir.